Talleres de estimulación cognitiva para enfermos en fase leve y moderada

La estimulación cognitiva es una intervención con finalidad rehabilitadora, basada en un estudio detallado de las capacidades mentales para poder establecer la estrategia más apropiada a cada caso. Las personas con demencias mantienen cierta plasticidad cognitiva, o de aprendizaje, que puede ser estimulada o activada por medio del entrenamiento, con el fin de optimizar su adaptación al medio. Con el uso de estas técnicas conseguiremos una mejoría tanto funcional como social.
    
Por ello, a la hora de realizar la intervención a nivel cognitivo, nos planteamos cuáles son las áreas que más debemos estimular en cada enfermo y a qué nivel. Pese a las grandes diferencias individuales, sabemos que hay ciertos síntomas y signos comunes en todos ellos, a los que debemos prestar nuestra atención.

Las áreas básicas de estimulación que se trabajan en el centro son las siguientes:

  1. Atención y percepción
  2. Orientación personal, temporal y espacial
  3. Memoria: a corto y a largo plazo
  4. Lenguaje: comprensión y expresión
  5. Razonamiento y cálculo
  6. Música, motricidad y manualidades
  7. Actividades de la vida diaria

Aunque sabemos que la enfermedad de Alzheimer  es degenerativa, gracias a la estimulación, el enfermo puede recuperar funciones que parecían perdidas pero aún mantiene. El fin será, por tanto, ralentizar al máximo su deterioro.